Cava brut reserva Pago de Tharsys rosé 2015.

FOTOS ADOLF BOLUDA
A mi que me gusta poco el vinagre, cuando vi el plato de encurtidos pensé que era un desacierto, pues siempre me resulta muy fuerte su sabor y acostumbrado a sea un plato para acompañar un almuerzo y que siempre sobra casi todo, pero fue todo lo contrario, es uno de los platos más delicados que probé ese día y con rotundidad aseguro que son los mejores encurtidos que he probado nunca.
Este y otros platos son los que le hacen pensar a uno en la grandeza de este cocinero. Miquel es capaz de componer platos extraordinarios con ingredientes sencillos y humildes, de los que no te esperas, al leerlos en la carta, que lleguen a seducir tanto tu paladar.
Como es costumbre en el local, los platos se sirven al centro de la mesa para que todos los comensales compartan, te permite probar todo lo que se pide, aunque la elección no es fácil, pues hay muchos platos que te seducen. La ventaja es que no estas cerrado a un menú y por la cantidad de opciones, siempre tienen recomendaciones fuera de carta, y si hace poco tiempo que has estado puedes probar cosas diferentes, pues los platos evolucionan con las estaciones. Le pedimos al camarero que el chef nos recomendara un plato, sabiendo que la contestación sería que todos estaban muy acertados y así fue. Pero en la tercera degustación nos apareció la salmuera, así que hay que pedir alguna recomendación y probar lo último. Como siempre la sala sin los formalismos de una cocina de ese  nivel. por eso es el Baret.

Ostras frescas, con granizado de jengibre, raïmet de pastor y gelatina de pepino con miel. El contraste de la dulce gelatina con el sabor marino de la ostra y el raïmet y el jengibre es elegante y delicado.

Pericana. Crema de huevo con bacalao confitado y salsa de pimiento. El arte de combinar bien los sabores

Salmorra de verdures valencianes amb mandarines verdes. Lo primero que probé fue la coliflor, sorprendentemente buena, suave y fina como todos los ingrdientes del plato. La mandarina del fondo hace que la combinación sea sublime. Las pencas también son memorables. Después en la sobremesa Miquel nos comentó que cada cosa esta encurtida por separado y hechas con un vinagre muy suave. Me recordó una orquesta de siete instrumentos en la que se percibe cada uno por separado pero todos se complementan a la perfección.

Meloso de berengena a la brasa con sardina a la llama. Un plato que se come caliente. Buen contrapunto de los piñones y los higos. Un plato hecho con simples ingredientes y que resulta extraordinario.

Lluç al estilo de la Marina. Lechuga de mar, cebolleta, hinojo marino, trocitos de pulpo seco mezclado con patata mora. Perfecto el punto de la merluza.

Tarta tatín de mollejas de cordero con ajo y tamarindo. Boletus crudos finamente cortados, cocción de la carne en su punto, la masa de empanadilla perfecta, praliné de cacahuete. Un plato que emociona y en el los ingredientes no enmascaran el sabor de las exquisitas mollejas.

Buñuelos de ciruela. Acompañado de un buen helado de canela y una crema de ciruelas., para mi, fue un plato poco conseguido, tal vez demasiado ácido.




La cocina que Miquel hace en el Baret parte de productos sencillos, dando como resultado platos geniales. Una cocina muy asequible al ciudadano medio, pues es difícil rebasar los 50€ por comensal.

EL BARET DE MIQUEL
Carrer Historiador Palau, 1. Dénia
Tel.- 673 74 05 95
www.miquelruizcuiner.com