Tomates secos de Benissa, berenjenas finas indias hechas en Pego, queso de la marjal de Gandia, sobrasada de Tàrbena, miel de l’Orxa, un poco de cebolla en juliana, y lo que tu elijas de las paradas del mercado y Estéfano Antíoco, un italiano establecido en Benissa, cuece la pizza en un pequeño horno que tiene en la parada. Con todos los productos frescos y de calidad imaginaos como está de buena esta pizza o coca. Lo acompañamos con Tor, un vino blanco seco de moscatell, ecológico y biodinámico de Joan Tárrega, hecho a tan solo un par de km de donde estábamos. También se pueden elegir vinos de Ximo, un viticultor de Benissa,que roza los 80 años, y que produce vinos de giró y moscatell en un pequeño trozo de tierra en la partida de Pinos.
Comer en un mercado hoy en día es una experiencia que recomiendo a todos, antes no se podía, mi recuerdo más cercano se remonta a unos 25 años atrás en un mercado de Pau, en el sur de Francia, donde fui de vacaciones con mi novia y nos pusimos hasta las trancas de comer quesos y patés y vinos locales, y un pan excepcional, de los abundan en Francia. Una gozada. La experiencia de participar en el bullicio del mercado, interactuar con la gente, es algo que llena el espíritu. Hoy en la Marina Alta se puede comer en todos sus mercados “de la Terra” o municipales, y es, como digo, una experiencia placentera.

El segundo sábado de cada mes se reúnen en la plaza Jaume I de Benissa un puñado de productores locales para celebrar el Mercat de la Terra de Benissa, en el que se pueden comprar  frutas, verduras, quesos, vinos, aceites, miel, embutidos, plantas aromáticas y más. Alimentación sana a la que los ciudadanos tenemos acceso.
Es importante hacer un pequeño esfuerzo y comprar productos directamente a los campesinos, ganaderos o apicultores, aunque no siempre viene bien desplazarse y comprar en estos mercados, con hacerlo alguna vez a la semana, ya es una acción que contribuye por un lado a mejorar el planeta y por otro a mejorar la salud de uno mismo, además y no menos importante, fortalecer la maltrecha economía local. También algunos, para facilitarte las cosas te pueden llevar a casa una cesta con sus productos del campo, quesos y miel.
Además de alimentación también encontrarás originales productos artesanos de cerámica y de materiales de reciclaje. Ah! y siempre hay animación musical.

Verduras frescas, cultivadas de manera respetuosa con el medio.

Hay dos paradas de elaboradores de vinos del propio Benissa, la de Joan y la de Ximo.

El grupo de productores que tienen una parada en el mercado, gente valiente que ha decidido producir alimentos sanos y de calidad. Trabajan en sus campos o granjas entre semana y venden sus productos el fin de semana. Su éxito es poder vivir de lo que les gusta hacer, de lo que les apasiona. Luchan contra el sistema establecido, venden sin intermediarios y sus productos son de calidad contrastada ya que no están contaminados por agroquímicos o en el caso de las carnes o quesos  por antibióticos.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Tanbién puedes optar por «coques i pastissets» caseros hechos por Maria y Pilar de la Vall d’Ebo.